Como ya sabéis, en casa nos gusta mucho ir transformando los distintos espacios junto con los cambios de estaciones.En
este enlace podéis ver algunas de las cositas que hicimos el año pasado,
algunas de las cuales, como los móviles, las hemos reaprovechado.
Este año hemos empezado con las piñas! Primero
formaban parte de una caja sensorial y de exploración, luego las
pintamos con témperas y las decoramos con mini pompones y finalmente las
colgamos. ¿Qué os parecen ?
Después hemos tenido una caja sensorial de maíz y elementos de otoño muy parecida a la que hicimos el año pasado.Y
hoy, después de una excursión por la montaña en busca de castañas,
hemos creado una caja de experimentación de otoño con todos los
elementos que hemos ido recogiendo. Os gusta ?
El
otoño es una estación muy mágica ya que de vez en cuando las hadas del
otoño nos dejan, dentro de las cajas sensoriales o junto con las piñas, unas monedas de chocolate o algún detallito para recordarnos cómo de contentas están de ver tanto otoño dentro de casa! Un día de estos saldremos al bosque a ver si alguna se deja ver!
Hace
ya unas noches que, mientras estoy en la cama para acostar a Guerau, escuchamos
al niño de la casa de enfrente como llora desconsolado . Creo que, por desgracia, le están aplicando cierto método para ir a dormir.
Normalmente Guerau me pregunta cómo es que llora el niño y si no van a cogerlo. Hoy la conversación ha ido así:
- Mama, el niño ya vuelve a llorar !
- Si ...
- Porque no lo cogen ?
- No lo sé, Guerau ... Pero quizás sí que lo cogen. Tú a veces cuando estás enfadado o disgustado lloras en mis brazos, ¿verdad ?
- Si ... (se queda un buen rato pensativo). Mama, este niño no llora de enfadado, llora de triste y quiere dormir con su mamá.
Ya es triste que un niño de dos años y medio tenga más sentido común que algunos adultos .
Estoy harta de oír a un niño tan pequeño llorar desconsolado cada noche. Y ya no sé cómo diablos debo justificarlo ante mi peque.
A los
padres y madres que os estéis planteando aplicar métodos que implican
desatender a vuestro pequeño/a, os recomiendo que echéis un vistazo a esta web tan bien hecha y documentada.
Felices sueños!
Este comienzo de curso nos está costando un poquito. Yo he empezado a trabajar a jornada completa y esto es toda una novedad para Guerau. Y la verdad es que no lo lleva nada bien.
Hace demandas imposibles y llora desesperado por cualquier motivo.
Estos días hemos acompañado su disgusto y su rabia y hemos ido dado palabras a lo que le iba pasando para que quedara al descubierto el verdadero motivo del llanto, dejando de lado la demanda desplazada que nos hacía. Y parece que con esto cada vez tiene más claro lo que va sintiendo.
Dos de las cosas que nos han ayudado han sido:
- Poner un poco de orden y anticipación a los horarios del peque, creando un calendario con velcros (donde vamos pegando lo que hará durante la semana a través de fotos). Le gusta mirar y poder saber quién lo irá a buscar al día siguiente en la guardería, si vamos a casa de los abuelos el fin de semana, si vamos a comprar por la tarde... El año pasado teniamos uno más simple que era circular pero este año, aprovechando que se sabe los días de la semana gracias a esta canción (en catalán) que descubrió, hemos decidido hacerlo lineal. Y creo que le queda más clara la semana de un solo vistazo.
- La máquina de dar besos. Es un corazón redondo de colores hecho de madera que cada mañana yo cargo de besos. Así, si me echa de menos, puede coger la máquina de besos y sentir el montón de besos que le he dejado allí para él. Las mañanas que no nos vemos se lo dejo en su mesita de desayuno y se pone de lo más contento al verlo. Se lo lleva siempre a la guardería.
A ver cómo va evolucionando todo. Para mí también es duro adaptarme a estos nuevos horarios y lo que peor llevo son las noches, ya que Guerau está muy demandante de teta y duermo poco y con muchos despertares. Ya os contaré como lo vamos llevando...
Un libro que nos gusta mucho es este de Barney Saltzberg, que muestra cómo a partir de "errores" (que se rompa el papel, una mancha de pintura, huellas, un agujero en el papel,...) se pueden crear mil y una historias.
El mensaje del libro quizá es para niños mayores pero a Guerau le encanta descubrir qué hace el autor con las diferentes cosas que van pasando. Además a veces le pregunto: ¿y qué más se podría hacer con esto? y él propone cosas. Es muy divertido!
Es un canto a hacer de los errores una oportunidad y por lo tanto el mensaje es genial!
Os lo recomendamos!

Una de las novedades que ha entrado en casa últimamente ha sido un punzón. Y ha sido un éxito!
Yo no he comprado la felpa de debajo porque odio su tacto, o sea que hemos puesto un trozo de fieltro grueso, que hace el mismo servicio y para mi gusto es más amoroso (aunque ahora me han contado que existen unas felpas grandes y anchos, más suaves)
Se lo presenté con un papel liso de color con una sola raya dibujada. Al principio pinchó sobre la raya varias veces pero después comenzó a explorar todo el territorio, descubriendo que sólo la parte de la hoja que tenía el fieltro debajo podía ser pinchado, descubriendo como pasaba la luz por los agujeritos, contando los agujeros que iba haciendo y formando grupitos de agujeritos, haciendo filas... se lo pasó bomba explorando los efectos del punzón! Llenó varias hojas de agujeritos!
A lo largo de los días hemos hecho más juegos con el punzón, además de pinchar libremente que es lo que más le gusta, claro!
Uno de los juegos que le ha gustado y que sirve para intoduirlo en el mundo del grafismo es juntar varios agujeros con un lápiz. De momento lo hemos hecho con los agujeros que hace él de manera espontánea, pero es un buen recurso para más adelante, para practicar la grafomotricidad.
Otro juego que hemos hecho, aunque no lo disfrutó tanto, fue crear una tabla de números para pinchar tantas veces como decía el número. Quizás otro día he de poner más magia al tema!
O sea que el punzón, un elemento barato y que da mucho juego, es un imprescindible en esta casa a partir de ahora! Os lo recomendamos!